El hombre de antaño ya montó la grulla amarilla y se fue,
sólo queda aquí, vacía, la Torre de la Grulla Amarilla.
La grulla amarilla, una vez ida, no regresa más;
las nubes blancas, desde hace mil años, flotan ociosas y eternas.
Bajo el cielo despejado, se ven claros los árboles de Hanyang;
la Isla del Loro está cubierta de hierba fragante y exuberante.
Al caer el sol, ¿dónde está la puerta de mi tierra natal?
El río brumoso, con sus olas, llena de aflicción al viajero.
Texto original
「黄鹤楼」
崔颢
昔人已乘黄鹤去,此地空余黄鹤楼。
黄鹤一去不复返,白云千载空悠悠。
晴川历历汉阳树,芳草萋萋鹦鹉洲。
日暮乡关何处是?烟波江上使人愁。
Antigua práctica
«La Torre de la Grulla Amarilla» es una de las obras representativas del poeta Cui Hao de la dinastía Tang, escrita cuando visitó dicha torre. Ubicada en la actual Wuhan, provincia de Hubei, la torre fue construida durante el período de los Tres Reinos y desde entonces ha sido un lugar frecuentado por literatos y poetas. Existen numerosas leyendas sobre ella; se dice que el inmortal Zi An montó una grulla amarilla y voló desde esta torre, por lo que se convirtió en un lugar bendecido por los seres divinos. Al subir a la torre y contemplar el paisaje, Cui Hao, conmovido por la vista, evocó a los antiguos, reflexionó sobre el paso del tiempo y expresó una profunda nostalgia. Este poema, que fusiona paisaje y emoción, se ha convertido en una famosa pieza de la poesía tang que reflexiona sobre el pasado y añora el hogar.
La composición de este poema fue una profunda experiencia espiritual del joven Cui Hao durante sus viajes, característicos del esplendor tang, al llegar a un importante nodo geográfico y cultural del río Yangtsé: la Torre de la Grulla Amarilla. Para él, esta torre ya no era una simple estructura arquitectónica, sino una "altura significativa" que fusionaba la memoria histórica de los Tres Reinos, la leyenda del vuelo de la grulla y las inscripciones poéticas de literatos de diversas épocas. Cuando su estado de ánimo personal, de errancia en busca de un cargo oficial, se encontró con el vasto paisaje del río al atardecer, superpuesto además al tiempo y espacio remotos que la torre encarnaba, surgió naturalmente un cuestionamiento universal que trascendía la pena personal por la separación, abordando lo eterno y lo efímero, la tierra de los inmortales y el mundo mortal. La ruptura formal de este poema con las convenciones del lüshi (poema regulado de ocho versos) y su imponente fuerza son, precisamente, una manifestación poética de la confianza cultural y el vigor creativo del espléndido Tang.
Primera estrofa: «昔人已乘黄鹤去,此地空余黄鹤楼。»
Xīrén yǐ chéng huánghè qù, cǐ dì kōng yú huánghè lóu.
El hombre de antaño ya montó la grulla amarilla y se fue; / este lugar solo conserva, vacía, la Torre de la Grulla Amarilla.
Desde el inicio, la primera estrofa fusiona la leyenda mitológica con el paisaje inmediato, combinando el aura divina de la torre con la sensación de soledad ante su vacío. La partida del hombre antiguo montando la grulla dio nombre a la torre, pero también la impregnó de una capa de inalcanzable divinidad y melancolía. El poeta, utilizando la historia de la partida de los antiguos, establece el tono emocional para la posterior reflexión sobre el pasado desde la torre.
Segunda estrofa: «黄鹤一去不复返,白云千载空悠悠。»
Huánghè yī qù bù fù fǎn, báiyún qiānzǎi kōng yōuyōu.
La grulla amarilla, una vez partida, nunca más regresó; / solo las blancas nubes, por mil años, vagan ociosas y libres.
Esta estrofa continúa intensificando la emoción del paso del tiempo y de cómo las cosas permanecen mientras las personas cambian. La grulla amarilla se fue hace mucho, dejando atrás infinitas y vastas nubes blancas; entre el cielo y la tierra solo quedan la soledad y la inmensidad del tiempo. Esto no es solo un lamento por los cambios históricos de la Torre de la Grulla Amarilla, sino también una reflexión sobre la brevedad de la vida y la impermanencia de los asuntos mundanos.
Tercera estrofa: «晴川历历汉阳树,芳草萋萋鹦鹉洲。»
Qíng chuān lìlì Hànyáng shù, fāngcǎo qīqī Yīngwǔ zhōu.
Bajo un cielo despejado, claramente se ven los árboles de Hanyang; / en la Isla del Loro, fragante y espesa crece la hierba.
Esta estrofa presenta un panorama amplio, con una descripción de larga distancia clara y perceptible. Bajo el cielo despejado, la ciudad de Hanyang al otro lado del río y la cercana Isla del Loro se abarcan con la vista; los árboles frondosos y la hierba fragante y exuberante crean una imagen vívida y luminosa, preparando el terreno para la sublimación de la nostalgia que sigue.
Cuarta estrofa: «日暮乡关何处是?烟波江上使人愁。»
Rìmù xiāng guān héchù shì? Yānbō jiāng shàng shǐ rén chóu.
Al caer el sol, ¿dónde está la puerta de mi pueblo natal? / Sobre el río, la bruma y las olas hacen presa en el hombre la añoranza.
Subiendo a la torre y contemplando la distancia, al anochecer, surge en el poeta la nostalgia. El vasto y brumoso Yangtsé es tanto un bello paisaje natural como el vehículo de su anhelo por el hogar. La correspondencia entre el ocaso y la puerta del pueblo natal, la interacción entre la bruma y la pena de la separación, hacen que la emoción de todo el poema progrese y su eco sea infinito.
El poema parte de la reflexión sobre el pasado desencadenada al subir a la Torre de la Grulla Amarilla, tomando como introducción la partida del inmortal montando la grulla, avanza capa por capa hacia la descripción del paisaje inmediato, y luego hacia la sublimación de la nostalgia en el crepúsculo. Contiene tanto el lamento por la vicisitud histórica como el dolor personal de la separación, fusionando escena y emoción, con una concepción artística profunda, convirtiéndose en una famosa pieza sobre el ascenso a un lugar alto y la reflexión sobre el pasado, cantada a través de los siglos.
Análisis Integral
Esta obra de Cui Hao es un poema que toma como tema el ascenso a una torre y la reflexión sobre el pasado. De pie en la Torre de la Grulla Amarilla, la vista del poeta abarca lugares históricos y el vasto río, y la leyenda del inmortal de la grulla añade un matiz místico al poema. La primera estrofa contrasta la leyenda mitológica con la antigua torre real, delineando la atmósfera única de la torre, "rodeada de un aura divina, vacía de personas". La segunda estrofa habla de las nubes blancas vagando ociosas durante mil años, formando un vívido contraste con la desaparecida grulla amarilla, siendo a la vez un símbolo del paso del tiempo y evocando una sensación de cambio histórico. La tercera estrofa describe el bello paisaje contemplado en un día despejado, con los frondosos árboles de Hanyang y la hierba fragante de la Isla del Loro componiendo un amplio y luminoso cuadro. La cuarta estrofa expresa cómo, al anochecer, surge naturalmente el sentimiento de nostalgia, y en la inmensidad brumosa, la aflicción no se aplaca, llevando la emoción personal de subir a la Torre de la Grulla Amarilla a su clímax.
El lenguaje de todo el poema es claro y fluido, su concepción artística elevada y vasta; posee a la vez la belleza etérea de un reino inmortal y el esplendor de un paisaje real, fusionando escena y emoción, combinando lo real y lo virtual, mostrando los complejos estados de ánimo al contemplar la distancia desde lo alto. El poeta, apoyado en la barandilla, mira a lo lejos, su pensamiento conecta con mil años, evoca el pasado, reflexiona sobre el presente, piensa en su hogar y patria, proyecta su nostalgia, la poesía fluye naturalmente, el espíritu y el ritmo son vívidos y perfectamente logrados.
Recursos Estilísticos
- Combinación de lo real y lo virtual, fusión de escena y emoción
El poema combina hábilmente la leyenda mitológica de la Torre de la Grulla Amarilla con el paisaje inmediato; la partida del hombre antiguo montando la grulla, el vagar ocioso de las nubes blancas, y la hierba fragante bajo el cielo despejado, la bruma y la inmensidad de las olas se responden mutuamente, combinando lo real y lo virtual, complementándose. - Progresión por capas, emoción abundante
Desde la melancolía por la partida del inmortal y la grulla dejando la torre vacía, al paso del tiempo durante mil años de nubes blancas, luego al paisaje real de la hierba fragante bajo el cielo despejado, hasta la nostalgia y pena de la separación en la bruma del ocaso, el hilo emocional es claro, avanza capa por capa, con un fuerte sentido de estratificación. - Lenguaje sencillo y natural, concepción artística profunda y duradera
El lenguaje del poema es simple y natural, sin rastros de artificio, pero fusiona el cambio histórico, la emoción de ascender y contemplar, y la añoranza del hogar y la pena de la separación, integrando escena y emoción, con un eco infinito. Es precisamente esta expresión aparentemente simple la que logra la profunda concepción artística de esta obra maestra a través de los siglos. - Versos paralelos precisos, estructura flexible
Aunque es un poema regulado de siete caracteres, no se adhiere completamente a las reglas de la métrica y el paralelismo, sino que se despliega libremente, expresando sentimientos a través del paisaje, con un flujo natural de ideas, mostrando el estilo creativo personalizado del poeta.
Reflexión
La perdurable vitalidad de esta obra radica en que captura con precisión un "estado intermedio" común a la humanidad: ni es pura reflexión sobre el pasado, ni simple nostalgia del hogar, sino el despertar sobre la propia situación en el continuo espacio-temporal, desencadenado en el instante de ascender a un lugar alto y contemplar la distancia. Esto tiene una profunda revelación para el hombre contemporáneo. En la sociedad moderna, a menudo estamos envueltos por la ansiedad del momento presente, perdiendo la conexión con un tiempo y espacio más amplios. Este poema nos sugiere que ocasionalmente necesitamos crear un "momento de subir a la torre", buscar activamente un punto alto físico o espiritual, para contemplar y reflexionar. Esta contemplación es una mirada hacia la profundidad de la historia (la grulla amarilla, las nubes blancas), y también una apertura al mundo circundante (el cielo despejado, la hierba fragante), que finalmente conduce a un conocimiento lúcido del propio camino recorrido y del destino (la puerta del pueblo natal, la bruma y las olas). Es un ritual vital que eleva al individuo de las trivialidades cotidianas y lo sitúa entre el cielo y el río para examinarse.
El contraste en el poema entre "la partida de la grulla amarilla" y "las nubes blancas de mil años" revela una de las raíces de la ansiedad moderna: en una cultura que persigue la eficiencia instantánea y los resultados, hemos perdido la percepción y el respeto por el tiempo "ocioso y libre". La poesía nos enseña a apreciar el valor de un "vacío": no es la nada, sino el espacio que acoge el cambio y sedimenta el significado. El "vacío" de la Torre de la Grulla Amarilla, el "vacío ocioso y libre" de las nubes blancas, precisamente por su "vacío", han acogido leyendas y penas milenarias, permitiendo un ir y venir espiritual infinito.
Finalmente, esa "añoranza" de "la bruma y las olas sobre el río hacen presa en el hombre la añoranza" está lejos de ser una simple tristeza; es una actitud profunda de reconocer la finitud de la vida y la vastedad del destino, pero aún así elegir contemplar y cuestionar. Es una emoción elevada, que se distingue del desánimo porque contiene la emoción ante la belleza (la belleza de la bruma y las olas), y también se distingue de la respuesta porque mantiene una melancolía abierta. En la búsqueda actual de certeza y "energía positiva", esta compleja y sincera "añoranza" quizás sea precisamente la preciosa poesía y honestidad que debemos conservar al enfrentar la esencia de la vida.
Este poema es como un pabellón espiritual que se yergue en el horizonte de cada era. Nos dice que, sin importar cómo cambie la tecnología, ciertas necesidades del alma son eternamente nuevas: necesitamos leyendas para trascender lo ordinario, necesitamos paisajes para asentar el presente, y también necesitamos ese tenue pesar como la bruma y las olas, para conectar nuestra vida finita con el cielo estrellado infinito.
Sobre el poeta

Cui Hao (崔颢 ¿704? - 754), natural de Bianzhou (actual Kaifeng, Henan), fue un poeta del esplendor de la dinastía Tang. Obtuvo el título de jinshi en el undécimo año de la era Kaiyuan (723) y alcanzó el cargo de Vice Director de la Oficina de Méritos (Sīxūn Yuánwailáng). En sus primeros años, sus poemas se centraban principalmente en temas amorosos y sentimentales dentro del gineceo, pero tras viajar a las regiones fronterizas, su estilo poético se transformó en vigoroso y desinhibido.